Aunque en algunos países permitan la entrada de turistas en las mezquitas durante las horas libre de rezo, no hay que olvidar que son lugares sagrados, de reencuentro, rezo y reflexión, y no una atracción turística más. De modo que lo mínimo que podemos hacer es seguir ciertas normas de obligado cumplimiento y recomendaciones a la hora de visitar una mezquita.